Técnica Alexander con María de Marcos: prepárate eficazmente para la acción

Prepárate eficazmente para la acción | Ejercicios de Técnica Alexander para mejorar tu postura.

By: Maria | 29 Mar 2017

 

Aprender la Técnica Alexander por ti mismo | Técnica Alexander para tu día a día

¿Es posible caminar, sentarse, manejar el ordenador o hacer deporte de un modo más eficaz? Lo interesante no es liberar tensión sino acumular menos a lo largo del día. 

En una entrada anterior te hablaba de la práctica del descanso activo como un ejercicio eficaz para relajar la tensión de tu cuello y espalda. Una vez tumbados la pregunta que nos hacemos es: “Y ahora, ¿qué hago?”. Hoy te voy a hablar de un aspecto clave de la Técnica Alexander: el “dejar de hacer”. Para entenderlo,vamos a verlo de un modo práctico.

 

Paso 1: Ponte en acción y observa.

Saluda a alguien dándole la mano. Ve a servirte un vaso de agua. Lávate los dientes. Corta una rebanada de pan. Piensa en la reunión que tienes dentro de media hora. Llama por teléfono.

Sea lo que sea que decides hacer, obsérvate mientras lo haces. ¿Cuanta tensión pones al hacerlo? ¿Tu cuerpo reacciona a lo que sientes y a lo que piensas incluso antes de hacerlo? ¿Te lavas los dientes como si te fuera la vida en ello?

Ejercicio: Anota tus descubrimientos.

 

Paso 2: ¿Es posible hacer lo mismo con menos esfuerzo?

Es evidente que no quieres dejar de hacer ninguna de estas cosas. La cuestión es, ¿cómo hacerlas preservando e incluso regenerando tu energía?

F.M. Alexander hablaba del uso que haces de ti mismo. Esto es, cómo haces lo que haces: cómo reaccionas al estímulo de la vida. Cómo reaccionas a la vida se refleja en tu cuerpo y en tu postura. Pero va más allá. El concepto de uso sólo podemos entenderlo si tenemos en cuenta que postura incluye disposición física y actitud ante la vida.

Por tanto, tus hábitos posturales tienen un aspecto físico, mental y emocional. La reeducación postural será más eficaz en un trabajo que abarque estas tres esferas. Este es el caso cuando combinamos la Técnica Alexander y el Coaching Ontológico.

Puedes aprender mucho de ti mismo a través de tus reacciones. Sólo hace falta que te conviertas en un buen observador.

Ejercicio: Pregúntate, ¿puedo hacer esto con menos esfuerzo? ¿Qué puedo dejar de hacer?

 

Paso 3: Toma tu tiempo

Dejar de hacer en actividad necesita práctica. Empieza en el suelo con el descanso activo. Túmbate, observa y toma tiempo para “no hacer nada”. Sencillo, ¿verdad?

La verdad es que no. A mí me costó unas cuantas semanas y me ayudó a descubrir que era una artista en el arte de darme esquinazo. “No he tenido tiempo. Me estoy mudando. Todavía tengo la habitación llena de cajas. Me pica la cabeza. No estoy en mi mejor semana”. En mi tercera clase mi profesora, Fiona Tree, me paró en seco y sacó su agudo humor inglés: “Y bien, querida, ¿cual es la excusa de hoy?”

¿Por qué nos cuesta tanto? Por las creencias: “Estar aquí, perdiendo el tiempo, con todo lo que tengo que hacer”; “todo depende de mí, tengo que esforzarme”; “si no hago algo nada cambiará”; “no lo estoy haciendo bien, las sensaciones son diferentes a las que tengo en clase”; “no tengo un buen día, mejor mañana”; “no me lo merezco”… ¡Ay! Ese momento de poner un pie en el vacío que nos adentra en la acción de la no-acción y simplemente en las puertas del SER… ¡Qué miedito nos da!

“En las dificultades que encontramos al hacer esta simple práctica descubrimos mucho acerca de nuestro funcionamiento”.

Ejercicio: Haz el descanso activo tal y como se describe 15 minutos al día durante 7 días.  Empieza y termina el día haciendo lo que haces pero más despacio: desvístete con calma, lávate la cara con atención, etc. Para varias veces al día 2 minutos y pregúntate: ¿qué necesito ahora?

 

Ejercicios de Técnica Alexander: el Descanso Activo con María de Marcos

Ejercicios Técnica Alexander: descanso activo.

 

 Paso 4: Para tus reacciones

En la práctica de descanso activo, lo de menos es la posición. Quiero decir que, desde fuera, no parece muy novedosa; salvo el apoyo debajo de la cabeza y el mantener los ojos abiertos, el resto lo habrás visto antes. Lo importante es lo que ocurre dentro de ti cuando tu actitud es la adecuada.

Esto está relacionado con mantener los ojos abiertos. Así entrenas tu habilidad para darte cuenta de tus percepciones sin desconectarte de lo que sucede a tu alrededor. En esto la Técnica Alexander se diferencia de practicas como la meditación o el yoga.

Cuando te veas reaccionando físicamente, por ejemplo, tirando para alargar tu espalda o preparándote para levantarte, para. Cuando te veas reaccionando a tu actividad mental, yendo y viniendo detrás de tus pensamientos, haciendo la lista de la compra o repasando la conversación con tu novio, para. Cuando te veas salir de las percepciones de tu cuerpo, para. Para y vuelve a la percepción de tu cuerpo sobre el suelo.

Podemos estar reaccionando a muchas cosas y de muchas maneras: preparándonos, anticipándonos, preocupándonos. ¡Para, déjate ser y disfruta!

 

Paso 5: Organiza tus movimientos.

Una vez que estés de pie y te dispongas, nuevamente, a ponerte en movimiento tu atención será mayor y serás capaz de aflojar la presión de tus dedos al coger, por ejemplo, tu cepillo de dientes.

Puedes probar a organizar tu cuerpo antes de moverte. Utiliza lo que F.M. Alexander llamó direcciones: un pensamiento dirigido hacia el cuerpo. Una mera intención. Más adelante hablaremos de esto y verás cómo refinarlo, pero de momento PIENSA (sin forzar tu cuerpo):

“Dejo mi cuello libre… Para que mi cabeza pueda ir hacia arriba… Para que mi tronco se alargue y se ensanche… Para que mis rodillas puedan ir hacia delante y separarse”.

Como te digo, en una próxima entrada revisaremos juntos el mapa corporal para asegurarnos de que estamos entendiendo lo mismo.

 

Paso 6: Entrena hábitos saludables.

No hace falta que te diga que lo que sientes y piensas afecta a tu cuerpo porque a estas alturas te habrás dado cuenta. Lo interesante no es sólo liberar, sino crear menos tensión a lo largo del día. ¿Es posible caminar, sentarse, manejar el ordenador o hacer deporte de un modo más eficaz?

Es posible. La Técnica Alexander te enseña a crear hábitos saludables dejando de hacer lo que te perjudica. Un sencillo método cuyos pasos te he esbozado:

  1. Observa
  2. Para
  3. Organízate antes de la acción
  4. Sigue haciéndolo mientras te mueves.

 

La Técnica Alexander y el Coaching Ontológico son la fusión perfecta para vivir con menos tensión, manejar los ritmos y optimizar el esfuerzo.

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Que mi trabajo inspire tus pasos.

 



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  • Cristina Arce Ochoa 9 meses ago

    Hola María:
    Mi primera clase contigo me ayudo mucho. Creo que con tu ayuda conseguiré mi propósito.
    Intentare seguir los ejercicios que me propones y el jueves te cuento.

    • Maria 8 meses ago

      Cristina, ahora que ya han pasado tres semanas miro hacia atrás y recuerdo nuestra primera sesión y los pelos se me ponen, nuevamente, de punta. ¡La emoción del encuentro!